El ABC de la farmacocinética: absorción, distribución, metabolismo, excreción
El camino que sigue un medicamento tras entrar en el organismo consta de cuatro etapas: absorción, distribución, metabolismo y excreción. Este artículo explica el ADME y por qué el período de retiro (supresión) nace directamente de ese proceso.
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Este contenido tiene únicamente fines educativos e informativos. No constituye un diagnóstico, un tratamiento ni una recomendación de dosis, y no sustituye el examen por un veterinario. Para las decisiones de tratamiento, consulte a su veterinario y la etiqueta aprobada del producto.
Para que un medicamento sea eficaz no basta con que sea la molécula correcta; también debe llegar al tejido diana, en cantidad suficiente y durante el tiempo suficiente. La disciplina que estudia ese recorrido se llama farmacocinética y se resume en cuatro etapas: absorción, distribución, metabolismo y excreción — en pocas palabras, ADME.
Absorción
La absorción es el paso del medicamento desde el lugar de aplicación hasta la sangre. La vía de administración determina esta etapa de forma directa.
En la administración intravenosa no hay etapa de absorción; el medicamento entra directamente en la circulación. En las vías intramuscular y subcutánea la absorción es más lenta, pero por lo general completa. En la administración oral — como ocurre en las aves con los productos aplicados en el agua de bebida o en el alimento — el medicamento debe atravesar primero el tubo digestivo.
En la administración oral entran en juego varias variables: el ácido del estómago puede degradar algunas moléculas, minerales del alimento como el calcio pueden unirse a ciertos antibióticos y reducir su absorción, y el medicamento absorbido pasa del intestino directamente al hígado. Que el hígado procese una parte del medicamento antes de que este llegue a la circulación se denomina efecto de primer paso.
La proporción de la dosis administrada que realmente alcanza la circulación sistémica se llama biodisponibilidad. Distintas formulaciones de un mismo principio activo pueden presentar biodisponibilidades diferentes; por eso el desarrollo de la formulación es importante.
Distribución
Una vez en la sangre, el medicamento se distribuye a los tejidos. Sin embargo, esa distribución no es igual en todos ellos.
Entre los factores determinantes están el grado de irrigación del tejido, la liposolubilidad del medicamento y su porcentaje de unión a las proteínas plasmáticas. Solo la fracción no unida a proteínas (fracción libre) puede pasar a las células y ejercer su efecto.
A algunos sitios resulta especialmente difícil llegar: el sistema nervioso central, el ojo, el tejido mamario y ciertas zonas del pulmón. Esa es a veces la razón por la que un medicamento no actúa en el campo como se esperaba frente a una bacteria «sensible» — la concentración que resultó eficaz en el laboratorio no se alcanza en el tejido donde se asienta la infección.
Metabolismo
El organismo suele transformar las moléculas extrañas en formas más hidrosolubles para facilitar su eliminación. Este trabajo se realiza mayoritariamente en el hígado.
El resultado del metabolismo no siempre es la inactivación. Algunos medicamentos se convierten en metabolitos que siguen siendo activos en el organismo; otros se administran en forma inactiva y se transforman dentro del cuerpo en la forma activa (profármaco).
La velocidad del metabolismo varía de manera notable entre especies. Esta es una de las razones fundamentales por las que un producto desarrollado para una especie animal no puede trasladarse directamente a otra, y explica por qué el uso fuera de la especie autorizada exige la decisión de un médico veterinario.
Excreción
La última etapa es la salida del medicamento y de sus metabolitos del organismo. Las vías principales son los riñones (orina) y la bilis (heces). En los animales en lactancia la leche también es una vía de excreción, así como el huevo en las aves ponedoras — de ahí nace directamente el concepto de período de retiro.
El tiempo que tarda en reducirse a la mitad el nivel del medicamento en el organismo se denomina vida media. Los intervalos de administración se determinan en gran medida a partir de ese valor.
¿Qué es el período de retiro (supresión)?
El período de retiro (supresión) es el tiempo que debe transcurrir desde la última administración para que el nivel de residuos en los productos obtenidos del animal (carne, leche, huevos) descienda por debajo del límite legalmente considerado seguro.
Este período no es una estimación. Durante el proceso de registro se mide en el tiempo el nivel de residuos en los tejidos tras aplicar el producto en la especie de destino; al resultado se le añade un margen de seguridad y la cifra figura en el prospecto.
No respetar el período de retiro tiene dos consecuencias: un riesgo de residuos desde el punto de vista de la seguridad alimentaria y, en la exportación, el riesgo de un lote rechazado. No olvide que el período puede variar según el país y el producto — lo que rige es el prospecto aprobado del producto en ese país.
¿Por qué es importante?
Entender el ADME responde a varias preguntas frecuentes en el campo. ¿Por qué se comportan de manera distinta la forma inyectable y la forma oral de un mismo principio activo? ¿Por qué algunos productos no deben administrarse junto con el alimento? ¿Por qué un programa definido para una especie no puede trasladarse a otra?
Las decisiones sobre dosis, intervalo de administración y período de retiro corresponden al médico veterinario que examina al animal y al prospecto aprobado del producto. Este artículo solo pretende explicar el proceso en el que se apoyan esas decisiones.
Referencias
- Riviere J.E., Papich M.G. — Veterinary Pharmacology and Therapeutics, Wiley-Blackwell
- EMA — Guideline on determination of withdrawal periods for edible tissues
Solo con fines educativos — no es diagnóstico, tratamiento ni dosis.